CAPITULO 4
—Hola —saluda Tom a la enfermera, yo diría que coqueto.
Después de que el le explica a grandes rasgos lo que ha pasado la enfermera nos dirige por los pasillos hacia un pequeño consultorio y he de decir que esta... ¡Vacío!.
—Adelante, le avisare al doctor —dice la enfermera dirigiéndose mas a Tom que a cualquiera de los tres. Después de eso la vemos marcharse.
Tom me deja en la camilla que se encuentra ahí adentro, y la usa de respaldo... Justo a mi lado, cruzado de brazos.
—Y, ¿Exactamente que fue lo que paso? —Pregunta Bill al tiempo que se recarga en la pared que queda al lado de la puerta.
Les cuento todo lo que ha pasado, no veo inconveniente en hacerlo además por mi mejor que ambos estén al tanto de como han sucedido las cosas.
No tardamos mucho en entablar una conversación bastante amena, hablando un poco de mi, un poco de ellos entre otras cosas en general, hasta que Bill habla bastante serio para mi gusto.
—Lo siento —mira a Tom —Bueno, lo sentimos —dice —La verdad, es que hemos estado un poco alejados de la prensa y eso. No hemos tenido mucho contacto y cualquier cosa que hagamos en estos momentos hace que se movilicen —ríe divertido.
—Eso no quita que nuestras fans sean las mejores —Dice Tom, mirandome —deberías de darte el tiempo para conocernos bien, te agradaremos. Es seguro —Me sonríe.
Yo solo río y niego con la cabeza a fin de ignorarlo un poco.
—Es verdad —sonríe Bill —Nos hemos confiado un poco, viniendo con tan poca seguridad considerando todo el tiempo que hemos estado fuera de esto.
—¿Cuanto? —lo miro curiosa.
—Talves año y medio... —ambos se miran sonrientes —o mas —termina de decir Bill.
No entiendo... ¿Por que si hacen algo que les gusta tanto, se desaparecen tanto tiempo?. Es muy extraño y antes de que pueda pensarlo bien, las palabras se me escapan atropelladamente de la boca...
—Pero, ¿Por que tanto tiempo?. No entiendo
No se cual es la expresión de mi cara, yo supongo que es de intriga. No entiendo que es lo que les ha dado risa a ambos. ¡No! Mas bien lo que pienso es que ambos son demasiado risueños, se ríen por cualquier tontería, hasta de las que no entiendo (cosas sin sentido).
—Pues veras, lo que pasa es que nuestro trabajo es de la mas alta calidad flaca —dice Tom, dirigiéndose a mi.
—ah, claro —me dirijo a Bill —Pero ¿Necesitan tanto tiempo?
Y ¿Para que me sorprendo?... Antes de que Bill emita sonido alguno. Tom es el que habla.
—Bill tiene que hacer dos versiones de cada una de las canciones...
—No solo lanzamos las canciones en Alemán, lo hacemos también en Ingles —lo interrumpe Bill —y me tomo la libertad de adaptarlas con diferentes letras.
—Y eso lleva un poco mas de tiempo —dice Tom.
Creo que hubiéramos seguido hablando del tema, pero el ruido de la puerta llama nuestra atención.
Al parecer es el doctor, cuando este cruza la puerta para dirigirse a nosotros Tom pone su mano derecha sobre mi rodilla izquierda en un gesto por "tranquilizarme" creo yo.<<No estoy nerviosa ¡Dejame en paz!>> es lo que quiero decir pero en ese preciso instante el doctor habla:
—Le haremos unos estudios por el momento solo unas placas de rayos x, señorita... hem... Gongora —duda un poco.
Asiento a lo que el solo me dedica una pequeña sonrisa.
—Y primero que nada... mi nombre es Elías cardo y estaré a sus servicios, Señorita Gongora. —dice muy cerca de nosotros, bueno específicamente de mi y de Tom —Pasen por aquí por favor —dice antes de analizar mi situación —Oh, solo permitanme averiguar si puedo conseguir una silla de ruedas para que el traslado sea mas ágil —y dicho esto, lo vemos desaparecer a través del umbral de la puerta del consultorio.
Yo no creo que sea un "doctor" como tal, es muy joven no mucho mas grande que yo, tal ves dos o tres años mayor. quizá es un pasante o un practicante. Muy guapo por cierto, pero no de mi tipo.
He olvidado que Tom esta ahí. Justo a mi lado. Hasta que trato de bajar por mis propios méritos de la camilla y me sorprende tomándome firmemente de la cintura... para "ayudar" ¡Bah!, si como no.
—¿Que haces? —lo miro directo a los ojos. El me ha bajado ya de la camilla —¡te ha dado mucho por tocarme muy quitado de la pena! —me atrevo a reclamare.
—¡ja! —dice en son de burla —no me conoces flaca ;—y en un ágil y rápido movimiento me levanta en brazos sin darme oportunidad de reaccionar.
—¡Ey! —protesto —¿pero que...
—¿Que?, ¿acaso piensas irte caminando? —me mira con esa ODIOSA mirada retadora.
Refunfuño, me cruzo de brazos y volteo el rostro para no mirarle. ¡es un engreído!
Tom reprime una risa ocultando su rostro entre mi cabello.
—¡¿Ahora de que te burlas eh?! —le digo ya un poco calada.
El levanta la mirada y acerca nuestros rostros, demasiado cerca para mi gusto así que pongo mis manos en su pecho a fin de evitar que se acerque mas.
—Es porque pareces una pequeña niña... berrinchuda —sonríe.
Bufo e ignoro su comentario, ya no me importa lo que el diga. Simplemente ¡me frustra!
No hay comentarios:
Publicar un comentario