CAPITULO SEIS
—¡oh! eso, claro
Me entrega el celular y lo tomo a duras penas, me ha impresionado tanto escuchar eso que tardo en reaccionar y darle el número a Tom, quien sigue recargado sobre mis rodillas con los dedos de las manos entrelazados y una enorme sonrisa adornando ese <<FEO>> rostro.
Si.
Feo.
Feo rostro.
Lo peor de toda esta situación es que no se porque me molesta tanto que me haya pedido el número de Elena si el ni siquiera me gusta.
—Aquí tienes —pongo la pantalla del celular frente a su rostro, reprimiendo las enormes ganas de golpearlo justo en la nariz con dicho aparatejo.
—Bien —sonríe
—Bien... —alargo las palabras, mientras hago ademanes indicándole que se ponga de pie YA.
—Gracias flaca —me da un beso en la mejilla antes de irse.
No correspondo, solo lo recibo.
Me siento triste y confundida... mas que nada confundida.
—Eimy —habla Elena desde lejos.
—mmm... —no me apetece articular palabra.
Elena se acerca a mi y se agacha para quedar a mi altura (supongo que para evaluar mi reacción)
—Ha quedado todo —me entrega unos papeles —mira, ellos se harán cargo del gasto del seguro.
La verdad, no es mucho lo que van a pagar. Solo es el enyesado del pie y las placas de los rayos x. Solo ha sido una fractura.
—Eimy... — zarandea ligeramente mi rodilla, sobre la que ahora esta recargada —vamos Eimy, ¿por que estas así?
—Por nada. Solo pensaba
—¿En que?
—Nada importante. Solo pensaba que no pagaran mucho.
Elena suelta una carcajada antes de levantarse de mi lado.
—En que cosas piensas Eimy —revuelve mi cabello
—¡Basta! —juego con ella —no me despeines, me dejaras aun peor.
—¿ah, si?, ¡oh, lo siento! —me despeina aun mas
Ambas reímos por la terquedad de Elena.
—Te quiero mucho Eimy, me has pegado un buen susto.
Cuando Elena y yo estamos por salir veo a Bill venir hacia nosotras.
—Eimy —levanta la mano pidiéndome que aguarde por el.
Se acerca tan confiado hacia mi.
—¿Que pasa? —le pregunto
—¿Como se irán?
—En taxi, creo.
—¿Taxi? —frunce el entrecejo
—si. taxi, ¿por que?
—Nada de eso, las llevare yo.
Elena y yo nos miramos confundidas y antes de poder contestar Bill habla de nuevo.
—Ademas nisiquiera podrán salir por su propia cuenta
—¿Por que lo dices? —pregunta Elena
—Pues... lo digo por que allá afuera esta lleno de prensa, se ha echo todo un alboroto y no es por nada pero ellos ya saben que se trata de ustedes, no dudaran en abordarlas apenas pongan un pie fuera.
Casi parece que lo dice burlesco, pero prefiero no tomarlo de esa manera.
Ademas, la oferta de Bill comienza a parecer un poco aceptable después de dar un pequeño y rápido vistaso a través de las enormes puertas de salida.
—¿Y como saldrás tu? —lo miro curiosa
Bill se arrodilla frente a mi (no se por que a todos les ha dado por hacerlo).
—¿lo ves? —sonríe —por esto mande al tipo que te traía por mas personal —se levanta para ubicarse en el lugar que ocupa Elena, de tras de la silla de ruedas y comienza a llevarme a un extremo contrario de la puerta.
—¿A donde vamos?, ¿no ya nos íbamos?, la puerta queda del otro lado —digo algo exasperada
—lo se —dice Bill con una enorme sonrisa de satisfacción en el rostro —saldremos por una de las puertas traseras.
—Bien —digo —por lo visto no aceptaras un NO por respuesta ¿cierto?
Bill suelta una carcajada.
—pero por supuesto que no.
Bufo resignada. Elena solo ríe a costa nuestra.
~*~
Bill (desafortunadamente en compañía de Tom) nos ha dejado en el hotel hace como dos horas atrás. Antes de irse me ha pedido que intercambiemos números telefónicos.
El primer mensaje de texto de su parte lo he recibido hace poco mas de una hora.
"NOSOTROS PODEMOS ENSEÑARLES LA CIUDAD SI USTEDES GUSTAN"
Reza el recién abierto mensaje de Bill.
—¿Y ahora que dice? —pregunta Elena la cual ha estado al tanto de todos los mensajes.
Le muestro el mensaje porque... pues porque me ha dado flojera hablar.
—¿Tu que dices? —pregunto
—Yo diría que... si — sonríe, pero de alguna manera noto un tono extraño en su voz
—¿Que pasa Elena? —pregunto extrañada
—No es nada —sonríe, pero esa sonrisa no alcanza sus hermosos ojos.
Bueno... ¿que piensan de la fic? ¿les gusta?, ¿esta sosa?... ¿le falta algo? porfa si pueden comenten y denme sus opiniones de lo que va del fic!! ^^ Quiero saber :3... se que me falta muchoo por aprender y que no es la mejor fic. pero quiero saber si por lo menos les agradaaa Gracias!
domingo, 22 de enero de 2012
miércoles, 18 de enero de 2012
Capitulo 5: ¡Su numero!
CAPITULO CINCO
Llevamos mas de cuatro horas en la sala de espera.
No se que problema han tenido con uno de los papeles. Tom me ha llevado cargando casi a todos los lugares a los que me han llamado, la silla de ruedas no ha llegado para mi traslado a los rayos X si no hasta después de que me enyesaran el pie, pretexto perfecto para alejar un poco a Tom. Con la silla, no necesito que el este cerca. Sin embargo Bill es el que no se aparta de mi ahora, pero no me incomoda si no todo lo contrario, es muy agradable. No hemos dejado de platicar y de reír desde que me subí a la silla y se presto a ocupar el lugar de Tom.
Desde que llegaron Elena y David al hospital Tom se les ha unido y han estado dando muchas vueltas desde entonces.
Bill y yo reímos a carcajadas por algo muy soso que ha comentado este (como ha venido pasando en estas ultimas horas) hasta que nos vemos interrumpidos por esas largas piernas que ya comienzo a percibir como familiares.
Tom se ubica delante de mi y se pone en cuclillas, con una sonrisa. Recarga sus codos sobre mis rodillas para mantener mejor el equilibrio antes de decir:
—Hem... ¿y tus cosas? —levanta una seja irónico.
Doy un respingo. Había olvidado por completo mis cosas. Mi bolsa. Mis maletas... no recuerdo donde las he dejado, tal ves en el accidente del carro...
—Toma —Tom extiende la mano con mi bolsa hacia mi para que la tome.
—Oh, gracias —digo algo perdida. ¿que rayos hace el con mi bolsa?. Reviso sin revisar ciertamente el contenido de esta y obviamente no me doy cuenta de que falta algo hasta que Tom ríe.
—Se te ha olvidado esto
Extiendo la mano para tomar mi celular que reposa plácidamente sobre la palma extendida de la mano de Tom pero antes de que lo tome, este lo aparta en un ágil movimiento y en un gesto un tanto infantil diria yo, lo esconde tras de si.
—Ah, ah —niega con la cabeza —esta vez quiero algo a cambio —dice mientras pasa su lengua por sus labios, humedeciéndolos y se acerca a mi hasta hacer rozar nuestras narices.
—¿Que quieres —pregunto incrédula.
Por la forma en la que actúa pareciera que me pedirá un beso.
—Quiero... —sonríe —el numero de tu amiga Elena.
Llevamos mas de cuatro horas en la sala de espera.
No se que problema han tenido con uno de los papeles. Tom me ha llevado cargando casi a todos los lugares a los que me han llamado, la silla de ruedas no ha llegado para mi traslado a los rayos X si no hasta después de que me enyesaran el pie, pretexto perfecto para alejar un poco a Tom. Con la silla, no necesito que el este cerca. Sin embargo Bill es el que no se aparta de mi ahora, pero no me incomoda si no todo lo contrario, es muy agradable. No hemos dejado de platicar y de reír desde que me subí a la silla y se presto a ocupar el lugar de Tom.
Desde que llegaron Elena y David al hospital Tom se les ha unido y han estado dando muchas vueltas desde entonces.
Bill y yo reímos a carcajadas por algo muy soso que ha comentado este (como ha venido pasando en estas ultimas horas) hasta que nos vemos interrumpidos por esas largas piernas que ya comienzo a percibir como familiares.
Tom se ubica delante de mi y se pone en cuclillas, con una sonrisa. Recarga sus codos sobre mis rodillas para mantener mejor el equilibrio antes de decir:
—Hem... ¿y tus cosas? —levanta una seja irónico.
Doy un respingo. Había olvidado por completo mis cosas. Mi bolsa. Mis maletas... no recuerdo donde las he dejado, tal ves en el accidente del carro...
—Toma —Tom extiende la mano con mi bolsa hacia mi para que la tome.
—Oh, gracias —digo algo perdida. ¿que rayos hace el con mi bolsa?. Reviso sin revisar ciertamente el contenido de esta y obviamente no me doy cuenta de que falta algo hasta que Tom ríe.
—Se te ha olvidado esto
Extiendo la mano para tomar mi celular que reposa plácidamente sobre la palma extendida de la mano de Tom pero antes de que lo tome, este lo aparta en un ágil movimiento y en un gesto un tanto infantil diria yo, lo esconde tras de si.
—Ah, ah —niega con la cabeza —esta vez quiero algo a cambio —dice mientras pasa su lengua por sus labios, humedeciéndolos y se acerca a mi hasta hacer rozar nuestras narices.
—¿Que quieres —pregunto incrédula.
Por la forma en la que actúa pareciera que me pedirá un beso.
—Quiero... —sonríe —el numero de tu amiga Elena.
martes, 17 de enero de 2012
Capítulo 4: Comienzas a desesperarme
CAPITULO 4
—Hola —saluda Tom a la enfermera, yo diría que coqueto.
Después de que el le explica a grandes rasgos lo que ha pasado la enfermera nos dirige por los pasillos hacia un pequeño consultorio y he de decir que esta... ¡Vacío!.
—Adelante, le avisare al doctor —dice la enfermera dirigiéndose mas a Tom que a cualquiera de los tres. Después de eso la vemos marcharse.
Tom me deja en la camilla que se encuentra ahí adentro, y la usa de respaldo... Justo a mi lado, cruzado de brazos.
—Y, ¿Exactamente que fue lo que paso? —Pregunta Bill al tiempo que se recarga en la pared que queda al lado de la puerta.
Les cuento todo lo que ha pasado, no veo inconveniente en hacerlo además por mi mejor que ambos estén al tanto de como han sucedido las cosas.
No tardamos mucho en entablar una conversación bastante amena, hablando un poco de mi, un poco de ellos entre otras cosas en general, hasta que Bill habla bastante serio para mi gusto.
—Lo siento —mira a Tom —Bueno, lo sentimos —dice —La verdad, es que hemos estado un poco alejados de la prensa y eso. No hemos tenido mucho contacto y cualquier cosa que hagamos en estos momentos hace que se movilicen —ríe divertido.
—Eso no quita que nuestras fans sean las mejores —Dice Tom, mirandome —deberías de darte el tiempo para conocernos bien, te agradaremos. Es seguro —Me sonríe.
Yo solo río y niego con la cabeza a fin de ignorarlo un poco.
—Es verdad —sonríe Bill —Nos hemos confiado un poco, viniendo con tan poca seguridad considerando todo el tiempo que hemos estado fuera de esto.
—¿Cuanto? —lo miro curiosa.
—Talves año y medio... —ambos se miran sonrientes —o mas —termina de decir Bill.
No entiendo... ¿Por que si hacen algo que les gusta tanto, se desaparecen tanto tiempo?. Es muy extraño y antes de que pueda pensarlo bien, las palabras se me escapan atropelladamente de la boca...
—Pero, ¿Por que tanto tiempo?. No entiendo
No se cual es la expresión de mi cara, yo supongo que es de intriga. No entiendo que es lo que les ha dado risa a ambos. ¡No! Mas bien lo que pienso es que ambos son demasiado risueños, se ríen por cualquier tontería, hasta de las que no entiendo (cosas sin sentido).
—Pues veras, lo que pasa es que nuestro trabajo es de la mas alta calidad flaca —dice Tom, dirigiéndose a mi.
—ah, claro —me dirijo a Bill —Pero ¿Necesitan tanto tiempo?
Y ¿Para que me sorprendo?... Antes de que Bill emita sonido alguno. Tom es el que habla.
—Bill tiene que hacer dos versiones de cada una de las canciones...
—No solo lanzamos las canciones en Alemán, lo hacemos también en Ingles —lo interrumpe Bill —y me tomo la libertad de adaptarlas con diferentes letras.
—Y eso lleva un poco mas de tiempo —dice Tom.
Creo que hubiéramos seguido hablando del tema, pero el ruido de la puerta llama nuestra atención.
Al parecer es el doctor, cuando este cruza la puerta para dirigirse a nosotros Tom pone su mano derecha sobre mi rodilla izquierda en un gesto por "tranquilizarme" creo yo.<<No estoy nerviosa ¡Dejame en paz!>> es lo que quiero decir pero en ese preciso instante el doctor habla:
—Le haremos unos estudios por el momento solo unas placas de rayos x, señorita... hem... Gongora —duda un poco.
Asiento a lo que el solo me dedica una pequeña sonrisa.
—Y primero que nada... mi nombre es Elías cardo y estaré a sus servicios, Señorita Gongora. —dice muy cerca de nosotros, bueno específicamente de mi y de Tom —Pasen por aquí por favor —dice antes de analizar mi situación —Oh, solo permitanme averiguar si puedo conseguir una silla de ruedas para que el traslado sea mas ágil —y dicho esto, lo vemos desaparecer a través del umbral de la puerta del consultorio.
Yo no creo que sea un "doctor" como tal, es muy joven no mucho mas grande que yo, tal ves dos o tres años mayor. quizá es un pasante o un practicante. Muy guapo por cierto, pero no de mi tipo.
He olvidado que Tom esta ahí. Justo a mi lado. Hasta que trato de bajar por mis propios méritos de la camilla y me sorprende tomándome firmemente de la cintura... para "ayudar" ¡Bah!, si como no.
—¿Que haces? —lo miro directo a los ojos. El me ha bajado ya de la camilla —¡te ha dado mucho por tocarme muy quitado de la pena! —me atrevo a reclamare.
—¡ja! —dice en son de burla —no me conoces flaca ;—y en un ágil y rápido movimiento me levanta en brazos sin darme oportunidad de reaccionar.
—¡Ey! —protesto —¿pero que...
—¿Que?, ¿acaso piensas irte caminando? —me mira con esa ODIOSA mirada retadora.
Refunfuño, me cruzo de brazos y volteo el rostro para no mirarle. ¡es un engreído!
Tom reprime una risa ocultando su rostro entre mi cabello.
—¡¿Ahora de que te burlas eh?! —le digo ya un poco calada.
El levanta la mirada y acerca nuestros rostros, demasiado cerca para mi gusto así que pongo mis manos en su pecho a fin de evitar que se acerque mas.
—Es porque pareces una pequeña niña... berrinchuda —sonríe.
Bufo e ignoro su comentario, ya no me importa lo que el diga. Simplemente ¡me frustra!
—Hola —saluda Tom a la enfermera, yo diría que coqueto.
Después de que el le explica a grandes rasgos lo que ha pasado la enfermera nos dirige por los pasillos hacia un pequeño consultorio y he de decir que esta... ¡Vacío!.
—Adelante, le avisare al doctor —dice la enfermera dirigiéndose mas a Tom que a cualquiera de los tres. Después de eso la vemos marcharse.
Tom me deja en la camilla que se encuentra ahí adentro, y la usa de respaldo... Justo a mi lado, cruzado de brazos.
—Y, ¿Exactamente que fue lo que paso? —Pregunta Bill al tiempo que se recarga en la pared que queda al lado de la puerta.
Les cuento todo lo que ha pasado, no veo inconveniente en hacerlo además por mi mejor que ambos estén al tanto de como han sucedido las cosas.
No tardamos mucho en entablar una conversación bastante amena, hablando un poco de mi, un poco de ellos entre otras cosas en general, hasta que Bill habla bastante serio para mi gusto.
—Lo siento —mira a Tom —Bueno, lo sentimos —dice —La verdad, es que hemos estado un poco alejados de la prensa y eso. No hemos tenido mucho contacto y cualquier cosa que hagamos en estos momentos hace que se movilicen —ríe divertido.
—Eso no quita que nuestras fans sean las mejores —Dice Tom, mirandome —deberías de darte el tiempo para conocernos bien, te agradaremos. Es seguro —Me sonríe.
Yo solo río y niego con la cabeza a fin de ignorarlo un poco.
—Es verdad —sonríe Bill —Nos hemos confiado un poco, viniendo con tan poca seguridad considerando todo el tiempo que hemos estado fuera de esto.
—¿Cuanto? —lo miro curiosa.
—Talves año y medio... —ambos se miran sonrientes —o mas —termina de decir Bill.
No entiendo... ¿Por que si hacen algo que les gusta tanto, se desaparecen tanto tiempo?. Es muy extraño y antes de que pueda pensarlo bien, las palabras se me escapan atropelladamente de la boca...
—Pero, ¿Por que tanto tiempo?. No entiendo
No se cual es la expresión de mi cara, yo supongo que es de intriga. No entiendo que es lo que les ha dado risa a ambos. ¡No! Mas bien lo que pienso es que ambos son demasiado risueños, se ríen por cualquier tontería, hasta de las que no entiendo (cosas sin sentido).
—Pues veras, lo que pasa es que nuestro trabajo es de la mas alta calidad flaca —dice Tom, dirigiéndose a mi.
—ah, claro —me dirijo a Bill —Pero ¿Necesitan tanto tiempo?
Y ¿Para que me sorprendo?... Antes de que Bill emita sonido alguno. Tom es el que habla.
—Bill tiene que hacer dos versiones de cada una de las canciones...
—No solo lanzamos las canciones en Alemán, lo hacemos también en Ingles —lo interrumpe Bill —y me tomo la libertad de adaptarlas con diferentes letras.
—Y eso lleva un poco mas de tiempo —dice Tom.
Creo que hubiéramos seguido hablando del tema, pero el ruido de la puerta llama nuestra atención.
Al parecer es el doctor, cuando este cruza la puerta para dirigirse a nosotros Tom pone su mano derecha sobre mi rodilla izquierda en un gesto por "tranquilizarme" creo yo.<<No estoy nerviosa ¡Dejame en paz!>> es lo que quiero decir pero en ese preciso instante el doctor habla:
—Le haremos unos estudios por el momento solo unas placas de rayos x, señorita... hem... Gongora —duda un poco.
Asiento a lo que el solo me dedica una pequeña sonrisa.
—Y primero que nada... mi nombre es Elías cardo y estaré a sus servicios, Señorita Gongora. —dice muy cerca de nosotros, bueno específicamente de mi y de Tom —Pasen por aquí por favor —dice antes de analizar mi situación —Oh, solo permitanme averiguar si puedo conseguir una silla de ruedas para que el traslado sea mas ágil —y dicho esto, lo vemos desaparecer a través del umbral de la puerta del consultorio.
Yo no creo que sea un "doctor" como tal, es muy joven no mucho mas grande que yo, tal ves dos o tres años mayor. quizá es un pasante o un practicante. Muy guapo por cierto, pero no de mi tipo.
He olvidado que Tom esta ahí. Justo a mi lado. Hasta que trato de bajar por mis propios méritos de la camilla y me sorprende tomándome firmemente de la cintura... para "ayudar" ¡Bah!, si como no.
—¿Que haces? —lo miro directo a los ojos. El me ha bajado ya de la camilla —¡te ha dado mucho por tocarme muy quitado de la pena! —me atrevo a reclamare.
—¡ja! —dice en son de burla —no me conoces flaca ;—y en un ágil y rápido movimiento me levanta en brazos sin darme oportunidad de reaccionar.
—¡Ey! —protesto —¿pero que...
—¿Que?, ¿acaso piensas irte caminando? —me mira con esa ODIOSA mirada retadora.
Refunfuño, me cruzo de brazos y volteo el rostro para no mirarle. ¡es un engreído!
Tom reprime una risa ocultando su rostro entre mi cabello.
—¡¿Ahora de que te burlas eh?! —le digo ya un poco calada.
El levanta la mirada y acerca nuestros rostros, demasiado cerca para mi gusto así que pongo mis manos en su pecho a fin de evitar que se acerque mas.
—Es porque pareces una pequeña niña... berrinchuda —sonríe.
Bufo e ignoro su comentario, ya no me importa lo que el diga. Simplemente ¡me frustra!
domingo, 15 de enero de 2012
Capitulo tres: Con ellos dos
CAPITULO 3
—¿Que? ¡No chicos!, necesitamos arreglar las cosas. Ustedes tienen una entrevista ¿lo olvidan? —dice David bastante tenso. Se ha olvidado por un momento del teléfono celular.
—No creo que sea tema de discusión, nosotros fuimos los causantes. Es nuestro auto el que la golpeo —dice Tom, muy calmado.
Me pregunto si sera así de calmado siempre o solo esta fastidiado.
David no dice nada solo mira resignado a Tom.
—De acuerdo, pospondré la entrevista —David camina hacia nosotras para dirigirse a Elena —¿ podrías acompañarme?, hay unos papeles que necesito que chequeemos juntos y alguien necesita firmar.
Antes de contestar Elena me dirige una mirada preocupada.
—No te preocupes, cualquier cosa te hablo. —le sonrío a fin de calmarla un poco.
—Si no te alcanzo... te veo en el hospital.
asiento.
Elena y David se suben a un carro que se encuentra detrás del que tenemos frente a nosotros, supongo que iremos en este que se encuentra en frente pero eso queda descartado cuando comenzamos a caminar por entre los carros.
—Iremos en la camioneta —dice Bill dirigiéndose a Tom.
No caminamos mucho hasta llegar a una camioneta igualmente lujosa (lo cual ya no me sorprendía mucho) de color negro. Bonita. Si. Bonita. Bastante de echo.
Shaggy me sube a la parte trasera del auto con mucho cuidado y observo subir a Bill y a Tom. Al volante y como copiloto respectivamente.
~.~.~
En cuanto llegamos al hospital los chicos buscan un lugar en el estacionamiento, muy cerca de la entrada y ambos se ponen gorras y unos lentes de sol ¡ENORMES!
No se como le harán para llevarme, espero que le hablen a un enfermero o camillero, ya que los dos han casi corrido a shaggy después de haberme subido a la camioneta.
Cuando se abre la puerta del lado en el que me encuentro veo a Bill de pie.
—¿No le hablaras a alguien para que me ayude? —le pregunto
El solo sonríe para después decir:
—Yo puedo llevarte ¿no crees?
—No estoy segura —le digo mirandolo extraño.
—Ella tiene razón hermanito, puedes lastimarte —dice Tom burlona mente tras de el.
—¡Es como si me dijeras gorda! —volteo la vista hacia otro lado para no ver los. No verlo a el ¡que me ha dicho gorda!... bueno ok, ok. No me molesta, bueno no mucho. Pero quiero fastidiar un poco.
Tom ríe a carcajadas.
—Mujeres —dice mientras aparta a Bill del frente de la puerta y comienza a jalarme para sacarme.
—¡Espera! —me exalto —¡no! ¡no!, ¿que haces?
Tom me jala fuera y me carga en brazos mientras ríe a carcajadas.
—Yo voy a llevarte ¿no ves a mi hermano? —sonríe —el pobre con trabajo y puede con su bolso.
El comentario de Tom hace que reciba un pequeño golpe de parte de Bill y después ambos ríen, <<si que son raros>> pienso mientras los observo.
Ambos me ponen nerviosa y la verdad es que prefiero que alguien mas me ayude, pero al parecer no sera así.
—¡pf! —bufo y me cruzo de brazos —no tendrían que cargarme si hubieran dejado que el chico que me traía viniera con nosotros.
—Lo he mandado a buscar al demás personal de seguridad para que nos alcancen aquí después —dice Bill mientras nos dirigimos a la entrada
—¿Por mas personal? —pregunto incrédula.
—Lo necesitaremos flaca, créenos —dice en esta ocasión Tom.
Bill abre la puerta para facilitarnos el paso a Tom y a mi y enseguida nos dirigimos a un pequeño cubículo donde se encuentran las enfermeras.
—¿Que? ¡No chicos!, necesitamos arreglar las cosas. Ustedes tienen una entrevista ¿lo olvidan? —dice David bastante tenso. Se ha olvidado por un momento del teléfono celular.
—No creo que sea tema de discusión, nosotros fuimos los causantes. Es nuestro auto el que la golpeo —dice Tom, muy calmado.
Me pregunto si sera así de calmado siempre o solo esta fastidiado.
David no dice nada solo mira resignado a Tom.
—De acuerdo, pospondré la entrevista —David camina hacia nosotras para dirigirse a Elena —¿ podrías acompañarme?, hay unos papeles que necesito que chequeemos juntos y alguien necesita firmar.
Antes de contestar Elena me dirige una mirada preocupada.
—No te preocupes, cualquier cosa te hablo. —le sonrío a fin de calmarla un poco.
—Si no te alcanzo... te veo en el hospital.
asiento.
Elena y David se suben a un carro que se encuentra detrás del que tenemos frente a nosotros, supongo que iremos en este que se encuentra en frente pero eso queda descartado cuando comenzamos a caminar por entre los carros.
—Iremos en la camioneta —dice Bill dirigiéndose a Tom.
No caminamos mucho hasta llegar a una camioneta igualmente lujosa (lo cual ya no me sorprendía mucho) de color negro. Bonita. Si. Bonita. Bastante de echo.
Shaggy me sube a la parte trasera del auto con mucho cuidado y observo subir a Bill y a Tom. Al volante y como copiloto respectivamente.
~.~.~
En cuanto llegamos al hospital los chicos buscan un lugar en el estacionamiento, muy cerca de la entrada y ambos se ponen gorras y unos lentes de sol ¡ENORMES!
No se como le harán para llevarme, espero que le hablen a un enfermero o camillero, ya que los dos han casi corrido a shaggy después de haberme subido a la camioneta.
Cuando se abre la puerta del lado en el que me encuentro veo a Bill de pie.
—¿No le hablaras a alguien para que me ayude? —le pregunto
El solo sonríe para después decir:
—Yo puedo llevarte ¿no crees?
—No estoy segura —le digo mirandolo extraño.
—Ella tiene razón hermanito, puedes lastimarte —dice Tom burlona mente tras de el.
—¡Es como si me dijeras gorda! —volteo la vista hacia otro lado para no ver los. No verlo a el ¡que me ha dicho gorda!... bueno ok, ok. No me molesta, bueno no mucho. Pero quiero fastidiar un poco.
Tom ríe a carcajadas.
—Mujeres —dice mientras aparta a Bill del frente de la puerta y comienza a jalarme para sacarme.
—¡Espera! —me exalto —¡no! ¡no!, ¿que haces?
Tom me jala fuera y me carga en brazos mientras ríe a carcajadas.
—Yo voy a llevarte ¿no ves a mi hermano? —sonríe —el pobre con trabajo y puede con su bolso.
El comentario de Tom hace que reciba un pequeño golpe de parte de Bill y después ambos ríen, <<si que son raros>> pienso mientras los observo.
Ambos me ponen nerviosa y la verdad es que prefiero que alguien mas me ayude, pero al parecer no sera así.
—¡pf! —bufo y me cruzo de brazos —no tendrían que cargarme si hubieran dejado que el chico que me traía viniera con nosotros.
—Lo he mandado a buscar al demás personal de seguridad para que nos alcancen aquí después —dice Bill mientras nos dirigimos a la entrada
—¿Por mas personal? —pregunto incrédula.
—Lo necesitaremos flaca, créenos —dice en esta ocasión Tom.
Bill abre la puerta para facilitarnos el paso a Tom y a mi y enseguida nos dirigimos a un pequeño cubículo donde se encuentran las enfermeras.
Capitulo dos: Nuestro primer encuentro
CAPITULO 2
Lo primero que veo es su cabello castaño revoloteando rebeldemente en torno a su rostro, su caballerosidad no se hace esperar y cuando esta a pocos centímetros de mi, se agacha justo a mi lado derecho para cersiorarse el mismo de que me encuentro bien.
Elena hace exactamente lo mismo y se inclina a mi izquierda para examinarme con la mirada.
Ambas miradas me parecen minuciosas y a los pocos segundos incomodas. No puedo permanecer mas tiempo así. Me levanto como puedo del duro y frío piso que me refugia, pero cuando lo hago lo extraño casi de inmediato ya que ahí, no siento el dolor. Tal vez es la posición inerte en la que mi pie permanece mientras estoy ahí sentada.
—¿Eimy?, ¿estas bien? —el chico y Elena me miran preocupados.
Trato de contener las lagrimas pero cada vez duele mas.
—Me duele mucho Elena —gimo —mi pie, me duele mucho
—¡oh!, creo que esta fracturado —el chico hace una mueca de preocupación y voltea hacia el vehículo como buscando a alguien.
—Tranquila Eimy... —dice Elena, pero se ve interrumpida por el chico
—tendremos que llevarla a un hospital —dice —¿de acuerdo señorita? —se dirige a mi en esta ocacion.
asiento.
—Bien, esperen aquí. Traeré a alguien que nos ayude.
Asiento de nuevo.
Mientras Elena y yo esperamos ella me abraza y repite muy seguido que todo estará bien, que no es nada.
De pronto vemos de nuevo al chico que nos acompañaba hace un momento dirigiéndose a nosotras con un sujeto muy, muy alto a su lado.
—Bien, señorita...
—Eimy —le digo al percatarme de su duda.
—Muy bien, señorita Eimy. Mi nombre es David Jost —extiende su mano hacia mi y la tomo enseguida —y... este muchacho te llevara al auto para trasladarte al hospital ya que si pedimos ambulancia sera mas tardado —dice señalando al enorme sujeto con el que le vimos llegar.
—de acuerdo —dudo un poco, pero la verdad solo quiero irme así que no digo nada mas.
El "chico" que según Daivid su nombre es Shaggy me carga en brazos sin ningún problema y sigue a David a través de la ya escasa multitud. los encargados de seguridad han comenzado a retirarlos.
Elena nos sigue y no se separa de mi en ningun momento, asi seguimos por un pequeño rato hasta que david se detiene frente a un carro muy parecido al que me golpeo, negro y elegante con los vidrios polarizados, pero este tiene los vidrios abajo y el motor apagado. Cuando nos acercamos la puerta trasera se abre y un chico sale para encontrarse con David. Es sumamente delgado y alto, su rostro es muy fino y su cabello de un negro muy intenso una persona hermosa a mi parecer ¿para que ocultarlo?, es bastante atractivo.
—¿Que pasa? no nos movemos desde hace un buen rato y nadie nos dice nada David —habla exasperado con una voz ligeramente ronca, muy atractiva al igual que su persona. Hasta que se da cuenta de mi presencia y entonces se dirige al sujeto que me tiene en brazos —¿Que ha pasado?.
No se como me veo yo o que cara traigo pero logra ponerme nerviosa ya que su cara es de suma preocupación y alza la voz debido a lo tenso que ahora se encuentra. <<tal vez es el dueño de los carros>> pienso.
—Díganme... ¿que ha pasado? y ¿quien es esta chica, por que la llevan en brazos? —pregunta de nuevo el chico ya un poco mas irritado.
—Tranquilo Bill, te explicare después —dice David —Llevaremos a esta chica a un hospital.
—¿A quien llevaran a un hospital? —una voz mas se suma al embrollo.
Es otro chico el cual acaba de salir del mismo auto y enseguida se ubica a un lado del primero. Este es igualmente alto, casi del mismo tamaño que el chico llamado Bill, la diferencia es por escasos centímetros... tal ves ambos midan casi 1.90 ¡son demasiado altos!. <<... y creo que son hermanos>> pienso al ver el ligero parecido que tienen, el otro chico es muy delgado al igual que Bill, con el cabello del mismo negro intenso y a diferencia... este chico tiene el cabello muy largo rayando el final de sus omóplatos, tal ves es mas largo pero no se nota gracias a las cornrows (trenzas cosidas). Con respecto a las facciones del rostro... son muy parecidos.
—a esta chica, pero no se que es lo que pasa —responde Bill exasperado.
—escucha —dice Elena dirigiéndose a Bill (al parecer ha perdido la paciencia al igual que yo) y ya que David esta bastante perdido haciendo llamadas como loco, ha decidido contestar ella —sin querer el auto de allá adelante ha golpeo a mi amiga y la ha lastimo por eso...
—¿Que auto?, ¿nuestro auto? —Bill interrumpe a Elena y luego se dirige a David —¡No mencionaste eso David!
—¡Bill primero tengo que arreglar unas cosas!, la entrevista es en unas horas —dice David ya desesperado
—La llevaremos nosotros —el chico alado de Bill habla mirándome a mi.
—Estoy de acuerdo con Tom —agrega Bill.
Lo primero que veo es su cabello castaño revoloteando rebeldemente en torno a su rostro, su caballerosidad no se hace esperar y cuando esta a pocos centímetros de mi, se agacha justo a mi lado derecho para cersiorarse el mismo de que me encuentro bien.
Elena hace exactamente lo mismo y se inclina a mi izquierda para examinarme con la mirada.
Ambas miradas me parecen minuciosas y a los pocos segundos incomodas. No puedo permanecer mas tiempo así. Me levanto como puedo del duro y frío piso que me refugia, pero cuando lo hago lo extraño casi de inmediato ya que ahí, no siento el dolor. Tal vez es la posición inerte en la que mi pie permanece mientras estoy ahí sentada.
—¿Eimy?, ¿estas bien? —el chico y Elena me miran preocupados.
Trato de contener las lagrimas pero cada vez duele mas.
—Me duele mucho Elena —gimo —mi pie, me duele mucho
—¡oh!, creo que esta fracturado —el chico hace una mueca de preocupación y voltea hacia el vehículo como buscando a alguien.
—Tranquila Eimy... —dice Elena, pero se ve interrumpida por el chico
—tendremos que llevarla a un hospital —dice —¿de acuerdo señorita? —se dirige a mi en esta ocacion.
asiento.
—Bien, esperen aquí. Traeré a alguien que nos ayude.
Asiento de nuevo.
Mientras Elena y yo esperamos ella me abraza y repite muy seguido que todo estará bien, que no es nada.
De pronto vemos de nuevo al chico que nos acompañaba hace un momento dirigiéndose a nosotras con un sujeto muy, muy alto a su lado.
—Bien, señorita...
—Eimy —le digo al percatarme de su duda.
—Muy bien, señorita Eimy. Mi nombre es David Jost —extiende su mano hacia mi y la tomo enseguida —y... este muchacho te llevara al auto para trasladarte al hospital ya que si pedimos ambulancia sera mas tardado —dice señalando al enorme sujeto con el que le vimos llegar.
—de acuerdo —dudo un poco, pero la verdad solo quiero irme así que no digo nada mas.
El "chico" que según Daivid su nombre es Shaggy me carga en brazos sin ningún problema y sigue a David a través de la ya escasa multitud. los encargados de seguridad han comenzado a retirarlos.
Elena nos sigue y no se separa de mi en ningun momento, asi seguimos por un pequeño rato hasta que david se detiene frente a un carro muy parecido al que me golpeo, negro y elegante con los vidrios polarizados, pero este tiene los vidrios abajo y el motor apagado. Cuando nos acercamos la puerta trasera se abre y un chico sale para encontrarse con David. Es sumamente delgado y alto, su rostro es muy fino y su cabello de un negro muy intenso una persona hermosa a mi parecer ¿para que ocultarlo?, es bastante atractivo.
—¿Que pasa? no nos movemos desde hace un buen rato y nadie nos dice nada David —habla exasperado con una voz ligeramente ronca, muy atractiva al igual que su persona. Hasta que se da cuenta de mi presencia y entonces se dirige al sujeto que me tiene en brazos —¿Que ha pasado?.
No se como me veo yo o que cara traigo pero logra ponerme nerviosa ya que su cara es de suma preocupación y alza la voz debido a lo tenso que ahora se encuentra. <<tal vez es el dueño de los carros>> pienso.
—Díganme... ¿que ha pasado? y ¿quien es esta chica, por que la llevan en brazos? —pregunta de nuevo el chico ya un poco mas irritado.
—Tranquilo Bill, te explicare después —dice David —Llevaremos a esta chica a un hospital.
—¿A quien llevaran a un hospital? —una voz mas se suma al embrollo.
Es otro chico el cual acaba de salir del mismo auto y enseguida se ubica a un lado del primero. Este es igualmente alto, casi del mismo tamaño que el chico llamado Bill, la diferencia es por escasos centímetros... tal ves ambos midan casi 1.90 ¡son demasiado altos!. <<... y creo que son hermanos>> pienso al ver el ligero parecido que tienen, el otro chico es muy delgado al igual que Bill, con el cabello del mismo negro intenso y a diferencia... este chico tiene el cabello muy largo rayando el final de sus omóplatos, tal ves es mas largo pero no se nota gracias a las cornrows (trenzas cosidas). Con respecto a las facciones del rostro... son muy parecidos.
—a esta chica, pero no se que es lo que pasa —responde Bill exasperado.
—escucha —dice Elena dirigiéndose a Bill (al parecer ha perdido la paciencia al igual que yo) y ya que David esta bastante perdido haciendo llamadas como loco, ha decidido contestar ella —sin querer el auto de allá adelante ha golpeo a mi amiga y la ha lastimo por eso...
—¿Que auto?, ¿nuestro auto? —Bill interrumpe a Elena y luego se dirige a David —¡No mencionaste eso David!
—¡Bill primero tengo que arreglar unas cosas!, la entrevista es en unas horas —dice David ya desesperado
—La llevaremos nosotros —el chico alado de Bill habla mirándome a mi.
—Estoy de acuerdo con Tom —agrega Bill.
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