Bill, Elena y yo hemos quedado de acuerdo en salir hoy a recorrer la ciudad. Ayer seguimos conversando de cosas sin sentido, Bill es un chico muy divertido, dice muchas tonterías y me hace reír demasiado. En un momento que platicaba con el, tuve que ir al baño urgentemente y le deje a Elena el móvil con la plena libertad de que contestara los mensajes si ella así lo deseaba, para mi sorpresa al salir se había apoderado completamente de mi móvil y ¿para que pensar de mas?, no hice muchos intentos por obtenerlo de vuelta ella se veía feliz y reía mucho, lo que no me sorprende ya que se trataba de Bill. Supongo que la charla fue larga ya que Elena no se ha levantado (algo raro en ella) y ha dejado de ser "temprano" ya desde hace un buen rato.
No falta mucho para el medio día la hora en la que Bill prometió pasar a recogernos.
—Elena... —la sacudo —Elena, vamos levántate mujer —se mueve un poco y esconde su rosto bajo las sabanas en un acto tan infantil que me causa gracia.
—Elena —la llamo de nuevo, aun entre pequeñas risas.
—No, aun no... un rato mas
—No volveré a dejarte hablar con Bill a esas horas de la noche, mira nada mas como estas
—Argh...
No se a que viene ese extraño gruñido y sin poder evitarlo me suelto a reír a carcajadas.
—¡ya! ¡ya! —dice mientras se descobija y se dirige al baño —ya me he levantado, tranquila
—¿A que hora te dormiste Elena? —alzo la voz para que me escuche al otro lado de la puerta.
—mmm —tal vez es un quejido, tal vez piensa. Es difícil saber ya que no veo su expresión.
—No lo se, como a las tres o cuatro de la mañana, estaba muy cansada como para voltear a ver la hora Eimy.
—Hay Elena —río de solo imaginármela —pues como sea, apresúrate que Bill dijo que llegaria en poco mas de media hora.
—¿Estas lista? —pregunta saliendo del baño.
—Si
—Que bien, ¿no te ha costado trabajo con el pie así?
—Tu apresúrate Elena, tardas siglos en arreglarte —exagero para fastidiarla. Si me ha costado algo de trabajo cambiarme y mas que nada ponerme los jeans, pero eso ella ya lo sabe solo ha preguntado para fastidiarme.
~*~
—¡Eimy! tocan la puerta —grita Elena desde el baño de la habitación, lleva un buen rato buscando que ropa ponerse, esta es la tercera vez que entra al baño para cambiarse de muda.
—¡VOY! —grito con voz fastidiosa —hay Elena, después de todo yo tenia razón ¡tardas siglos! —grito para que sea capaz de escucharme desde el baño mientras abro la puerta de la habitación para ver de quien se trata.
—Buenos días flaquita —sonríe pícaro.
—¿Tom? —me sorprendo un poco, esperaba que fuera Bill quien viniera a buscarnos y no Tom.
—¿A quien esperabas?, que yo sepa aun no conoces a nadie aquí ademas de a mi hermano y a mi ¿no es cierto? —dice sarcástico.
Bufo.
—Esperaba ver a Bill no a ti —digo indiferente y con la misma me dirijo al interior de la habitación, dando pequeños saltitos, como lo he estado haciendo todo este tiempo y me siento o mas bien me aviento sobre mi cama.
—¿De esa manera me recibes? —dice Tom, quien me ha seguido hasta este punto —que mal educada eres —continua diciendo mientras se sienta a un lado de mi.
—¿Mal educada? —pregunto —¡Oh! —finjo sorpresa —lo siento, ¡hola Tom!, pasa ponte cómodo — sonrío irónica a fin de cuentas ya estaba ahí sentado cómodamente en MI cama.
—¿Que tienes? —me mira serio, la pregunta me cae tan de golpe. Quiero contestarle pero, ni yo misma se que es lo que me pasa, no se por que me siento tan irritada con solo verlo. Suspiro para relajarme, 'llevaré la fiesta en paz' me digo a mi misma ya que no tengo motivos de sentirme o tratarlo de esta manera.
—Nada —digo ya después de un tiempo —discúlpame, es solo que estoy algo cansada —me excuso. Que excusa tan tonta.
Tom ríe y gira los ojos mientras resopla con ironía antes de decir:
—Hay flaquita, y ¿por que es? ¿no dormiste bien?
—amm —dudo un poco —Así es, no conseguí cerrar los ojos hasta hace unas horas, pero no te preocupes ya se me pasara —trato de hacer que deje el tema, odio mentir ademas de que no soy muy buena para ello.
—¿Como sigue tu pie? —dice de repente con la mirada fija en el yeso que llevo.
—Bien...
—Por lo menos deberías usar muletas ¿sabes?, podrías lastimarte así brincando para todas partes —me reprime
—Lo se, pero... —mi mirada baja, me siento extrañamente intimidada, como aquel cachorro que sabe que ha echo algo que no debía y no es capaz de mirar a su amo a los ojos. Me repugna, no me agrada sentirme así ANTE NADIE —pero TU no deberías preocuparte por...
—Hey, hola Tom —dice Elena que al fin sale del baño, interrumpiéndome sin darse cuenta.
—Hola Elena —responde Tom mientras se levanta y se acerca a ella para saludarla dándole un beso en la mejilla, algo que no hizo conmigo.
—creí que Bill vendría —dice Elena
—Esta abajo esperando —dice Tom dedicándole una sonrisa, una de esas que tanto me gustan.
—Oh, pues vamos. Estoy lista —toma su bolso tirado sobre su cama —¿tiene mucho rato que llegaron?
—No mucho, llegamos hace un momento
—Oh bien, Eimy no los hagamos esperar —sonríe. Los chicos le han caído bastante bien y no se si eso es bueno o malo.
—Bien —me levanto y me dirijo hasta la puerta, Elena y Tom se quedan atrás pero decido no voltear a verlos, me limito a gritarles una vez que me encuentro fuera con dirección al elevador —Vamos ¡apresúrense!
Llegar al elevador no es difícil, pero ahora que hemos salido de este y veo lo grande que se ve la estancia en estos momentos considero eso de usar muletas, ha sido fácil dar brincos hasta ahora, pero no había pensado en las diferencias que hay entre estar adentro de la habitación y salir de ella; como la distancia y en que dentro tanto de la habitación como del elevador (y aun en los pasillos) puedo auxiliarme de los muros o paredes que están fácilmente a mi alcance, cosa que NO hay aquí. Es como si me encontrara en "campo abierto".
Doy un suspiro para alentarme a mi misma y avanzar.
—¡Tom! —exclamo cuando me levantan esos ya conocidos brazos
—Basta pequeña, me canso solo de verte
—Bájame, yo puedo llegar sola —me hago la ruda
—Eimy... —trata de decir Elena
—No —digo —es incomodo ¿Que acaso me llevaras en brazos por toda la ciudad? —me dirijo a Tom
—No —responde calmado
—Ahí esta —le digo a Elena
—Solo de aquí a mi auto, después pasare a comprarte unas muletas —sonríe
—¿Que dices? —lo miro incrédula —¿con que dinero crees que las pagare? No traigo ni un quinto
—He dicho que yo te las comprare, no que te llevare para que tu las compres flaca —ríe divertido
—Oh si que fácil ¿cierto?, ¿para que me endeude y te deba dinero a ti? no gracias
—Si que eres terca —cierra los ojos frustrado —¿en que momento he dicho que te prestare el dinero? YO te comprare las muletas, solo míralo como un gesto amable de mi parte, no me deberás nada
—Olvídalo, si decides comprarlas te pagare el dinero después. Lo prefiero así aunque no me guste la idea —digo entre dientes —aun si no las necesito.
—Tom tiene razón Eimy —me reprime Elena de esa manera que solo ella conoce, con esa voz y esos ojos tan amables a los que no puedes pasar por alto y desobedecer tan fácilmente.
Tom solo ríe, divirtiéndose a costa mía.
En el momento en el que veo a Bill recargado en su auto, sonrío en automático. Me agrada y mucho. Es un lindo amigo.
—¿Ahora por que la cargas Tom? —pregunta Bill apenas llegamos a donde esta el
—Viene dando brincos no puedo con la ansiedad que me causa, puede lastimarse de nuevo
Bill ríe antes de decir:
—Bueno y ¿que? ¿piensas cargarla todo el camino?
—Exactamente eso dije yo —murmuro para que no me escuchen pero aun así lo hacen. Todos ríen exepto yo
—La llevare a comprar unas muletas, llévate a Elena y te veo en el parque —dice Tom dirigiéndose a Bill —¿de acuerdo?
—Ok, vamos Elena —le dice Bill a Elena esta vez —nos vemos en un rato Eimy —me sonríe
—Oigan, esperen —los miro confundida —¿por que dicen que luego los alcanzamos? ¿que no nos vamos a ir juntos? ¿los cuatro?
—No —me responde Tom —traje mi auto por separado, y que bueno que lo hice por que así no los vamos a atrasar flaca, deja que se diviertan. los alcanzaremos después —dice mirando a Bill.
Algo aquí no me gusta es como si tramaran algo, se miran entre ellos con cierto aire de complicidad. Es algo en lo que Elena y yo estamos incluidas por separado y eso no me agrada.
—Así que los dos trajeron su auto —digo —es tan ilógico —resoplo —Elena y yo nos iremos juntas, con quien sea pero JUNTAS... y si es con Bill entonces ya bájame Tom
—Espera flaquita, no seas tan inconsciente deja que ellos disfruten un poco solo los atrasaríamos ya te dije que después los alcanzamos
—Tranquila Eimy, cuidare bien de Elena si eso es lo que te preocupa —me sonríe Bill —deja que Tom te lleve es un buen chico cuidara bien de ti.
—Ah, de acuerdo.
¡No puede ser! tengo que aprender a decir que ¡NO!
~*~
El auto de Tom es grandioso y elegante, lleno de ese aroma tan suave y varonil... tan "seductor" si podría llamarse le así. Todo el vehículo esta impregnado con su aroma, con el aroma de Tom tan característico, 'debe pasar mucho tiempo aquí' pienso. Sin darme cuenta estoy sonriendo pero la borro de mi rostro tan pronto como lo hago.
—Este era el plan desde el principio ¿cierto? —suelto al aire sin mirar a Tom. El ríe un poco
—¿Plan? ¿de que plan hablas? —dice aun entre pequeñas risas
No me había dado cuenta de lo mucho que me gusta escucharlo reír.
—Pues este —trato de decir indiferente —que Elena se fuera con uno de ustedes y yo con otro, por eso los dos carros ¿no es cierto? —Lo miro atenta. El simplemente mantiene la mirada fija en el camino mientras sonríe
—tal ves
—¿Tal ves? —pregunto confundida —¿para que separarnos Tom? ¿ así lo necesitaban?
—Tengo el presentimiento de que no te caigo bien, y no me gusta caerle mal a las personas, mucho menos a las mujeres —ríe —te traje para hablar, para que nos conozcamos mejor, mas nada.
De alguna manera no me gusta lo que dice, no me ha traído con el por que le interese, ¡si no por que le preocupa no caerme bien!
—¿Sabes?, no es necesario conocernos mejor. Quiero ir con Elena y Bill, Tom. No estar aquí contigo perdiendo el tiempo... —me arrepiento tan pronto como lo digo, pero ya no hay vuelta atrás ya lo dije.
El se sorprende un poco pero aun así continua sereno.
—Bien, eso haremos después de ir por las muletas te llevare con Bill —dice indiferente, (algo raro para mi). Casi lastima la manera en la que lo ha dicho, pero lo entiendo. No debí hablar así.
Odio esta situación, odio la manera en la que se comporta conmigo y ¡odio este terrible ambiente que se ha creado!. Me siento incómodamente mal.
Espero que les guste el capitulo... no habia podido subir por que no se que le paso al borrador que ya tenia preparado el texto se convirtio en puros simbolos y numeros y ya no lo pude solucionar asi que tuve que volver a copiar todo... pero aqui esta ^^ saludos :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario